Nota: Cualquier analisis sentimental resulta estúpido contrastado con cualquier analisis de razón. La razón no son los sentimientos y los sentimientos nunca tienen razón.

08 abril 2011

No entendés, ¿no? Me decís "boluda, ya está, ya fue. A otra cosa, mariposa". Pero no está nada, no fue nada y a la mariposa te la metes en el orto. 
Seguís sin entender, ¿no? Para vos es tan fácil decir "no lo busques, no le hablés, deja que el orgullo se le pase y que él venga solo", pero para mí no es así. Porque, ¿y si no viene? ¿Y si no me habla?, ¿y si un día decide que se cansó de estar así? ¿Y si un día decide que se cansó de mí? Yo no puedo ignorarlo, no puedo no tratar de arreglar este lío, no puedo fingir que está todo bien cuando no es así. No puedo, pero lo hago. Tengo miedo de que si no le recuerdo mi presencia, se va a olvidar de que estoy acá. Y es lo que probablemente va a suceder. Y no quiero que pase, pero no quiero forzarlo. Para vos es fácil porque sos su amiga y si se pelean, al rato va a decir un chiste y van a estar bien como siempre. Para mí es difícil porque no soy ni eso. 
¿Todavía no entendes? Me duermo con él, me despierto habiéndolo soñado. No dejo de pensarlo. Cada cara que veo es la suya, está en todas partes. No va a venir, pero lo espero igual. Está en cada canción y en cada película. Me persigue. Hasta el perro tiene su nombre. Mi orgullo ya lo perdí, el de él todavía está ahí. No traté de convencerlo de nada, y me es casi imposible quedarme con los brazos cruzados. Si creyera en la ley de atracción, pondría todo mi empeño en atraerlo a él. Si creyera en dios, le rezaría. Y si tuviera que elegir entre mi vida y la suya, sacrificaría mi existencia a cambio de un solo beso de sus labios.
¿Ahora entendes?

No hay comentarios:

Publicar un comentario